Con los datos trimestrales y la energía renovada, diciembre permite proyectar la estrategia pedagógica a corto y mediano plazo.
Elaboración del «Plan de Vuelo» de Enero: La vuelta de las vacaciones requiere un arranque inmediato y enfocado. La dirección debe impulsar que los equipos diseñen las primeras 4-6 semanas de enero con una diversificación metodológica clara. Si la evidencia muestra debilidades en la comprensión lectora, enero debe arrancar con una unidad didáctica interdisciplinar centrada en la lectura crítica en todas las áreas.
Gestión del Tiempo y Recursos: Diciembre es el mes ideal para ajustar la distribución de recursos (tiempo, materiales, apoyo) para el segundo trimestre, asignándolos estratégicamente a los puntos de dolor detectados.
En resumen:
Diciembre es el mes para la reflexión, el cierre y la proyección. El líder directivo debe actuar como un analista de impacto que celebra el esfuerzo, proporciona feedback quirúrgico basado en la evidencia y alinea la planificación de enero con las necesidades reales del alumnado. El objetivo es que el equipo regrese en enero enfocado, motivado y con un camino pedagógico claro hacia la mejora.